Mar 192015
 

voto inmigranteLas personas extranjeras con voluntad de participar en las pr??ximas elecciones municipales, y cuyos pa??ses han firmado convenios de reciprocidad, se han topado con dificultades, como son las trabas administrativas y la falta de informaci??n.

Es verdad que a partir de las elecciones municipales de 2011 se estableci?? el derecho de sufragio para cientos de miles de inmigrantes que contaran con un m??nimo de 5 a??os de residencia y que fueran procedentes de pa??ses que hubieran firmado un convenio de reciprocidad con Espa??a. Aquella era una gran oportunidad para mejorar nuestra democracia.

La realidad, sin embargo, es muy diferente. Las trabas burocr??ticas y administrativas comienzan con la obligaci??n de la inscripci??n previa en el censo electoral, la falta de informaci??n, el corto plazo otorgado y el periodo tan lejano de las elecciones (que finaliz????el 15 de enero) han generado desinter??s y mucho malestar.

Una carrera de obst??culos con dificultades impensables para cualquier ciudadano de a pie, un laberinto que han tenido que atravesar los que finalmente s?? podr??n votar. ??Ser??a tan complicado que el Ministerio del Interior a trav??s de su base de datos informara directamente a la Junta Electoral de las personas que efectivamente cumplen los requisitos y se los inscriba autom??ticamente?

Se nos concede un derecho, para luego dificultarnos su ejercicio. Sin duda se hablar?? de la baja participaci??n y del desinter??s de los inmigrantes de formar parte??de la cosa p??blica. Una vez m??s, la hipocres??a y la mentira ganar??n la partida.

Otra discriminaci??n a??n m??s flagrante la seguir??n sufriendo los ciudadanos pertenecientes a pa??ses “antidemocr??ticos”, con los que Espa??a seguramente no firmar?? un acuerdo de este tipo. Sus ciudadanos deber??n seguir cargando la mochila del sitio de donde provienen.

En conclusi??n, una sociedad que presume de su calidad democr??tica deber??a conceder el derecho voto en las elecciones municipales a cualquier ciudadano que lleve 5 a??os de residencia, sin importar su origen, ya que nuestra sociedad no puede permitirse marginar y excluir a una parte importante de su poblaci??n de un derecho fundamental como es el voto.

Javier Bonomi,
Presidente de Fedelatina
Vicepresidente del Consell de Immigraci?? de Barcelona